7/21/2008

El amigo

- ¿Quién es usted?, preguntó el que fuera primer presidente de la democracia española, Adolfo Suárez.

-Un amigo, respondió el Rey Juan Carlos.

Y así caminaron juntos, el brazo del rey abrazando a su amigo Adolfo Suárez.

La imagen que ilustra este post ha podido verse en todos los periódicos españoles. Muchas son las lecturas que de la misma devienen y muchas las interpretaciones. A nadie ha dejado indiferente la escena.

Yo me quedo con una sola frase dicha por un comentarista en una emisora de radio: "Son dos personajes marchándose de la historia".

Don Juan Carlos, con el visible paso de los años, -su hijo, el Príncipe de Asturias, pujante, "empujando" a su padre-. Adolfo Suárez con el peso de la cruel enfermedad del Alzheimer que le va aniquilando día a día. A mí me ha conmovido especialmente porque esta enfermedad me arrebató a mi padre a la edad de sesenta y nueve años, aunque mucho antes, mucho antes de los los cincuenta comenzó a escaparse de sí mismo, a olvidar su nombre, el de sus hijos, el de su mujer, mi madre. Olvidó su vida, se olvidó de que tenía que vivir. Yo no me olvido, sin embargo, de una frase que acertó a proferir en cierta ocasión: "¿cómo se puede vivir estando muerto?

El hombre está capacitado para perderlo todo: sus amigos, su fortuna, su familia, su vida, incluso. Pero, no su dignidad. Ni Suarez ni mi padre la perdieron.

1 comentários:

vaandando disse...

de un de los amigos Semprún , escribió cosas terribles.... De Cúal De ellos?
cordialmente
JRMarto