Los Obituarios de los periódicos nos dicen que se ha ido el escultor de Pessoa, Lagoa Henriques. Dicen de él que fue un hombre polifacético, autor de dibujos, conferenciante, coleccionista de piezas tan diversas como pinturas, conchas, libros, inclusos troncos de árboles. Conoció a Pessoa cuya poesía influiría notablemente en su obra. Quiso inmortalizar al poeta junto al célebre café A Brasileira, en el barrio de Chiado. Al parecer, según me contaron, le acompaña frecuentemente una mujer lisboeta. Otras le abrazan.
La vida sigue en Lisboa.
Los lisboetas le recordarán agradecidos
1 comentários:
Sendo eu Português, só posso dizer ...muito obrigado por este Blog
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