
Está visto que la mixtura entre portugueses y españoles da buenos resultados. Ahí lo tienen ustedes. Ayer mismo, el Real Madrid vencía al Barça con el único gol de Cristiano Ronaldo. Sus artífices: dos portugueses, Mourinho y Cristiano. España enfebrecida celebra el triunfo y las lágrimas de alegría se mezclan con las lágrimas de decepción porque muchas de las cofradías de Semana Santa no pueden sacar a sus santos a las calles por las lluvias. Sevilla, devota, fanática, idólatra hasta el tuétano, ayer mostraba su rostro dolorido porque los cristos y las vírgenes se han quedado en sus iglesias. Todo el trabajo de las camareras que se habían afanado por arreglar los pasos, limpiar y planchar mantos, tocados, puntillas y bordados, tirado por tierra.
Ay, ay, ay, qué dolor tan grande. Qué dolor.
Menos mal que el futbol es el mejor antídoto.
1 comentários:
mui bien.
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